Porque no sólo de amor vive el hombre, hemos aprendido que la salud es un bien común y necesario, una buena alimentación fundamenta aquella frase por todos conocida «salud, dinero y amor». Teniendo salud se puede disfrutar del amor y del dinero, sin ella… Nuestra salud está directamente ligada a los alimentos que tomamos, es muy importante la calidad de estos, pues realmente son el combustible que hace funcionar nuestro organismo. Desde el neolítico, sabemos que se cultivaban las tierras para el consumo de una forma natural, el resultado eran alimentos frescos de gran calidad y exentos de elementos químicos, así ha sido durante siglos.  Con la era moderna, llegaron las producciones controladas, utilizando pesticidas y productos artificiales, hemos sido capaces de obtener mayores cosechas a cambio de sacrificar distintas especies de insectos, aves, etc., que forman parte de la cadena alimenticia del planeta, además de contaminar nuestro bien más preciado, el agua. Hoy en día, la mayoría de los alimentos cocinados están manipulados, contienen todo tipo de aditivos (colorantes, edulcorantes, potenciadores del sabor, etc.), y estos alimentos que deberían ser beneficiosos para nuestra salud se convierten en nuestros enemigos. Sé que es posible volver a cuidar nuestra alimentación, cada vez somos más las personas que ayudamos a que cada uno de nosotros seamos conscientes de que una buena dieta alimenticia nos permite estar saludables y felices. Después de muchos años dedicado a la restauración vegetariana, colaborando en algunos de los restaurantes más prestigiosos de España, observo que en los últimos años cada vez son más las personas con problemas de alergias alimentarias, mi investigación ha hecho posible adaptar los platos que propongo con algunas modificaciones, para que esas personas también puedan disfrutarlos sin perder su sabor. Con este libro, he querido comparti